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  • Jubilación de autónomos en 2026: edad, requisitos y cuantía

    Jubilación de autónomos en 2026: edad, requisitos y cuantía

    Resumen rápido: en 2026 la jubilación ordinaria de autónomos exige 66 años y 8 meses si se han cotizado menos de 38 años, o 65 años con 38 años o más. La pensión parte del 50 % de la base reguladora con 15 años cotizados y sube hasta el 100 % con 36,5 años (el umbral sube a 37 en 2027). El RETA permite también jubilación anticipada, jubilación demorada con premio del 4 % por año adicional y jubilación activa compatible con seguir trabajando.

    Planificar tu base de cotización con antelación marca la diferencia en la pensión; te ayudamos a hacerlo desde nuestra asesoría de autónomos en Toledo.

    A continuación encontrarás los requisitos completos, cómo se calcula la cuantía, las modalidades disponibles en 2026 y los errores más comunes que vemos al revisar expedientes de jubilación de autónomos.


    Requisitos de la jubilación ordinaria en 2026

    Edad y años cotizados: el calendario transitorio de la Ley 27/2011

    La Ley 27/2011, sobre actualización, adecuación y modernización del sistema de Seguridad Social, estableció un calendario de transición que lleva la edad legal de jubilación ordinaria de 65 a 67 años de forma progresiva. En 2026 la situación es la siguiente:

    • 66 años y 8 meses con menos de 38 años cotizados al RETA (o en total, sumando períodos en el Régimen General).
    • 65 años si se acreditan 38 años o más de cotización.

    Este segundo supuesto —acceder a los 65 con carrera larga— es alcanzable para autónomos que se dieron de alta a principios de los años ochenta o que combinaron años de cuenta ajena con el RETA. Para 2027 el umbral para la carrera larga sube a 38 años y 3 meses, y la edad general avanzará a 66 años y 10 meses.

    El año de cotización debe computarse en su totalidad, incluidos los períodos de incapacidad temporal, maternidad/paternidad y cese de actividad reconocidos.

    Cotización mínima: 15 años con dos recientes

    Para acceder a cualquier modalidad de jubilación contributiva es imprescindible acreditar:

    1. Un mínimo de 15 años de cotización a lo largo de toda la vida laboral.
    2. Al menos 2 de esos 15 años deben estar comprendidos en los 15 años inmediatamente anteriores al hecho causante (fecha en que se solicita la jubilación o se cesa en la actividad).

    El segundo requisito —los 2 años recientes— es el que con más frecuencia incumple el autónomo que se dio de baja del RETA varios años antes de la edad ordinaria y no reanudó cotización. Si ese período reciente no se cubre, no hay pensión contributiva; solo queda el acceso a la pensión no contributiva, que es una prestación asistencial de cuantía muy inferior y sujeta a rentas.

    Si tienes lagunas de cotización cercanas a la jubilación, consúltalo antes de agotar las opciones: un convenio especial con la Seguridad Social puede cubrir períodos sin actividad a un coste menor del esperado.


    Cómo se calcula la cuantía: base reguladora y porcentajes

    La base reguladora

    La base reguladora es la media de las bases de cotización de los 25 años anteriores al hecho causante, con ciertos coeficientes de actualización que corrigen la inflación de las bases más antiguas. Este período de cómputo de 25 años lleva años ampliándose por el Pacto de Toledo: en los próximos ejercicios podría extenderse a 30 o 35 años, lo que impactará especialmente en autónomos con carreras irregulares.

    Para el autónomo, la base de cotización de cada mes que integra ese cómputo es la que tenía contratada, no los ingresos reales. Esto tiene una consecuencia directa y conocida en el sector: quienes cotizaron siempre por la base mínima (que antes del sistema de tramos de 2023 era habitual por ahorro de cuota) obtienen pensiones muy reducidas aunque hayan tenido carreras largas y prósperas.

    Desde 2023, las bases de cotización se fijan por tramos de rendimientos netos reales. Esas cotizaciones más altas —especialmente en los tramos medios y altos— sí mejorarán las bases reguladoras de los autónomos que se jubilen a partir de los años 2035-2040. Para los que se jubilan en 2026 o en los próximos años, los 25 años de referencia incluyen décadas de cotización por base mínima.

    Porcentaje según años cotizados (tabla 2026)

    Una vez calculada la base reguladora, se aplica un porcentaje según los años cotizados. En 2026 la escala es:

    Años cotizados Porcentaje de la base reguladora
    15 años 50 %
    16 años 53 %
    17 años 56 %
    18 años 59 %
    19 años 62 %
    20 años 65 %
    21 años 68 %
    22 años 71 %
    23 años 74 %
    24 años 77 %
    25 años 80 %
    26 años 83 %
    27 años 86 %
    28 años 89 %
    29 años 92 %
    30 años 95 %
    31 años 97 %
    32 años 98 %
    33 años 99 %
    34 años 99,19 %
    35 años 99,61 %
    36,5 años 100 %

    El umbral para el 100 % se sitúa en 36,5 años en 2026. En 2027 subirá a 37 años, y el calendario prevé llegar a 37 años para quienes se jubilen a partir de entonces.

    A efectos del cómputo se incluyen años completos y meses. Cada mes adicional a partir de los 15 años suma fracciones de porcentaje según la escala oficial.

    Cálculo aproximado por perfiles

    Para dar perspectiva real, tres situaciones habituales en autónomos que llegan a nuestra asesoría:

    Perfil A — Autónomo con 20 años cotizados, siempre por base mínima tramo 1.
    Base reguladora aproximada sobre la base mínima histórica media: en torno a 900-950 €/mes (orientativo, depende del período). Porcentaje 65 %. Pensión estimada: en torno a 580-620 €/mes, cerca del mínimo garantizado.

    Perfil B — Autónomo con 30 años cotizados, bases medias-altas últimos 10 años.
    Base reguladora: puede superar los 1.800 €/mes si los últimos años se cotizó por tramos 8-9. Porcentaje 95 %. Pensión estimada: en torno a 1.700 €/mes.

    Perfil C — Autónomo con 38 años cotizados, acceso a los 65 años.
    Base reguladora completa, porcentaje 100 %. Si la base reguladora alcanza 2.200 €/mes, la pensión se aproxima al máximo de la pensión contributiva (en 2026, el tope es de 3.267,60 €/mes en 14 pagas).

    Estos cálculos son ilustrativos. La pensión real depende de las bases declaradas mes a mes durante los 25 años de referencia, algo que solo un análisis del historial de cotización permite precisar.


    Modalidades de jubilación disponibles en 2026

    Jubilación anticipada voluntaria

    El autónomo puede jubilarse anticipadamente de forma voluntaria desde los 64 años (antes de los 66 años y 8 meses requeridos), siempre que acredite un mínimo de 35 años cotizados y al menos 2 de los últimos 15 años.

    La anticipación tiene un coeficiente reductor sobre la pensión: el descuento se aplica por cada mes que falte para la edad ordinaria. En 2026, el coeficiente es del 0,19 % mensual (2,28 % anual) si se anticipan hasta 24 meses, y del 0,13 % mensual (1,56 % anual) a partir de los 24 meses de antelación. El coeficiente es permanente: se aplica toda la vida sobre la pensión calculada.

    Esto hace que jubilarse dos años antes suponga una reducción de entre el 3,12 % y el 4,56 % permanente sobre la pensión. Para muchos autónomos con salud deteriorada o actividades físicamente exigentes puede ser la opción correcta, pero conviene hacer el cálculo largo.

    Jubilación anticipada involuntaria

    Si el cese en la actividad viene forzado (extinción de la empresa, expediente de reestructuración), la jubilación anticipada puede solicitarse desde los 62 años con coeficientes reductores distintos y menos agresivos. En el RETA esta modalidad se aplica cuando el cese es involuntario y objetivamente verificable, no cuando el autónomo simplemente cierra por decisión propia.

    Jubilación demorada: el premio por seguir cotizando

    Si el autónomo continúa en activo más allá de la edad ordinaria de jubilación (66 años y 8 meses en 2026) y ha acreditado al menos 15 años cotizados, tiene derecho a un incentivo por demora. Existen tres opciones y el solicitante elige:

    1. Premio del 4 % por cada año completo de demora sobre la pensión calculada. Un año de demora = +4 % permanente; dos años = +8 %, acumulado.
    2. Cantidad alzada a tanto alzado en sustitución del porcentaje. En 2026 la cuantía varía entre aproximadamente 12.000 € y 25.000 € según los años cotizados, pagada en un solo pago.
    3. Combinación de tiempo parcial de pensión y trabajo a tiempo parcial (jubilación parcial demorada).

    La jubilación demorada es especialmente interesante para autónomos en buena situación de salud que tienen negocios que siguen generando rendimientos. Dos años de demora con el premio del 4 % equivalen a un incremento permanente del 8 % en la pensión; para una base reguladora de 1.500 €, son 120 €/mes de por vida.

    Jubilación parcial

    Permite reducir la jornada de trabajo entre un 25 % y un 75 % y cobrar simultáneamente una parte proporcional de la pensión. En el RETA tiene menor recorrido que en el Régimen General porque el concepto de «jornada» no encaja de forma natural en la actividad autónoma, pero es posible acreditarla en actividades con horario delimitado o en el caso de autónomos en pluriactividad con empleo por cuenta ajena.

    Jubilación activa: cobrar pensión y seguir trabajando

    La jubilación activa es la modalidad que más consultas recibe en nuestro despacho. Permite compatibilizar el cobro del 50 % de la pensión con el ejercicio de la actividad como autónomo, una vez alcanzada la edad ordinaria de jubilación.

    Las condiciones en 2026:

    • El autónomo debe haber accedido a la jubilación ordinaria (no anticipada).
    • Cobra el 50 % de la pensión mientras permanece en activo.
    • Si tiene al menos un trabajador contratado por cuenta ajena de forma ininterrumpida durante los 18 meses anteriores a la jubilación y lo mantiene durante todo el período de actividad, puede cobrar el 100 % de la pensión desde el primer día.

    Esta última variante —100 % compatible con actividad— es especialmente relevante para autónomos con empleados. Un pequeño despacho, un comercio o un taller con un trabajador puede dar acceso al 100 % de la pensión sin renunciar a seguir al frente del negocio.

    Al cesar definitivamente la actividad, la pensión pasa a abonarse en su integridad si se optó por el 50 %.


    Pluriactividad: ¿doble pensión RETA y Régimen General?

    El autónomo que ha cotizado períodos significativos tanto en el RETA como en el Régimen General puede tener derecho a una pensión por cada régimen, siempre que en cada uno de ellos se cumplan de forma independiente los requisitos de edad y cotización mínima.

    En la práctica, la Seguridad Social aplica la regla de totalización de períodos: si por separado no se llega al mínimo de 15 años en cada régimen, los períodos se suman para ver si hay derecho a una sola pensión. Si sí se llega a los 15 años en ambos por separado, hay dos prestaciones diferenciadas.

    La cotización simultánea RETA + Régimen General también da lugar a la devolución del exceso de cuotas: si en el año anterior cotizaste por encima del tope de cotización conjunta (47.764,80 € en 2025), la Seguridad Social devuelve el 50 % del exceso. Puedes leer más sobre este mecanismo en el post sobre cuotas de autónomos 2026 y tramos.

    Para autónomos que han tenido carreras mixtas —años de asalariados en empresas y luego actividad propia—, el análisis conjunto de ambos regímenes puede cambiar significativamente la cuantía final de la pensión o el acceso a la jubilación anticipada.


    Complemento de brecha de género

    Desde 2021 existe el complemento para la reducción de la brecha de género, que se añade automáticamente a la pensión de quien haya tenido hijos o hijas y haya sufrido un perjuicio en su carrera por esa causa. En 2026 la cuantía es de 33,20 € al mes por hijo o hija, con un máximo de cuatro.

    El complemento se aplica de oficio: la Seguridad Social lo calcula al reconocer la pensión sin necesidad de solicitarlo expresamente. Las personas con derecho son las que tienen reconocido el perjuicio en la comparativa de pensiones, lo que en la práctica beneficia mayoritariamente a mujeres, aunque el complemento puede reconocerse también a hombres en determinados supuestos.


    Pensión mínima de jubilación en 2026 y RETA Mar

    Cuando la pensión calculada no alcanza el importe mínimo garantizado, el sistema complementa hasta ese mínimo, siempre que no se supere el umbral de rentas. En 2026 los mínimos relevantes para autónomos son:

    • Jubilación con cónyuge a cargo (65 años): 1.088,30 €/mes (14 pagas).
    • Jubilación sin cónyuge, unidad familiar independiente (65 años): 833,30 €/mes.
    • Jubilación con cónyuge sin cargo: 792,40 €/mes.

    Los autónomos integrados en el RETA Mar (trabajadores del mar por cuenta propia) tienen coeficientes reductores de edad que pueden anticipar la jubilación ordinaria entre uno y varios años dependiendo de la actividad (pesca de bajura, altura, etc.). Los requisitos específicos los tramita el Instituto Social de la Marina (ISM), no la Tesorería General de la Seguridad Social.


    Errores frecuentes en jubilaciones de autónomos

    En nuestra asesoría vemos que los expedientes problemáticos tienen patrones que se repiten:

    1. Cotizar siempre por el tramo mínimo sin planificación. Es el error estructural más grave a largo plazo. Una carrera de 35 años cotizando siempre por base mínima puede generar una pensión cercana al mínimo garantizado. La mejora de bases en los últimos años —cuando el autónomo tiene más rendimientos— es la estrategia más eficiente porque esos años pesan más en la base reguladora de 25 años.

    2. No consolidar bases altas al final de la carrera. Los últimos 8-10 años antes de la jubilación son el período de mayor impacto en la base reguladora. Un autónomo que sube de tramo en los años finales puede mejorar significativamente la pensión a un coste relativo menor, porque ya está cerca de la jubilación y cotiza menos meses.

    3. Ignorar las lagunas de cotización. Si hay meses sin cotizar dentro de los 25 años de referencia, se integran a base cero, lo que deprime la base reguladora. En algunos casos, un convenio especial cubre esas lagunas de forma retroactiva. Hay que revisarlo antes de llegar al hecho causante.

    4. No calcular si conviene demorar la jubilación. El 4 % anual de premio es equivalente a un rendimiento financiero garantizado sobre la pensión. Para autónomos con buena salud y negocio activo, dos o tres años de demora suelen compensar matemáticamente.

    5. Olvidar solicitar la jubilación activa cuando se tiene trabajador contratado. El 100 % compatible con actividad no se aplica de oficio: hay que solicitarlo y acreditar la contratación.

    6. Confundir la base de cotización con los ingresos reales. La cuantía de la pensión no guarda relación directa con lo que el autónomo ha facturado, sino con lo que ha cotizado. Esto es especialmente llamativo en autónomos con negocios prósperos que mantuvieron bases mínimas durante décadas.

    Si estás próximo a la jubilación, te recomendamos revisar tu historial de cotización en el portal Tu Seguridad Social y solicitar una simulación de pensión. En nuestro despacho podemos analizar el expediente y estudiar si hay margen de mejora antes del hecho causante.


    Preguntas frecuentes sobre jubilación de autónomos

    ¿Un autónomo puede compatibilizar la pensión de jubilación con seguir trabajando?

    Sí, a través de la jubilación activa. Una vez alcanzada la edad ordinaria de jubilación, el autónomo puede cobrar el 50 % de la pensión mientras continúa en activo. Si tiene un trabajador contratado durante los 18 meses anteriores y lo mantiene, puede cobrar el 100 % de la pensión desde el inicio de la compatibilidad, sin reducción.

    ¿Cómo funciona la pensión cuando se ha estado en pluriactividad —autónomo y asalariado a la vez?

    Si se han cotizado al menos 15 años de forma independiente en el RETA y en el Régimen General, puede haber derecho a dos pensiones separadas. Si no se llega al mínimo por separado, los períodos se totalizan para el acceso a una sola pensión. Además, si las cotizaciones anuales conjuntas superaron el tope, corresponde devolución del 50 % del exceso. Más sobre el impacto en cuotas en el post sobre autónomo y trabajador por cuenta ajena en pluriactividad.

    ¿Un autónomo con sociedad puede jubilarse anticipadamente?

    Sí, con las mismas condiciones que cualquier autónomo: 64 años mínimo en voluntaria, con al menos 35 años cotizados. Los coeficientes reductores se aplican del mismo modo. Hay que prestar atención a que la actividad de la sociedad cese efectivamente o al menos que el autónomo deje de tener retribuciones activas, porque si continúa gestionando la sociedad y percibiendo retribución, la Seguridad Social puede considerar que sigue en activo y denegar la jubilación anticipada.

    ¿Qué es el complemento para la reducción de la brecha de género y cómo afecta a autónomos?

    Es un complemento de 33,20 €/mes por hijo o hija (hasta 4) que se añade automáticamente a la pensión cuando el sistema detecta que la maternidad o paternidad redujo la cotización. Se reconoce de oficio al calcular la pensión. Beneficia principalmente a mujeres autónomas con carreras interrumpidas por crianza, aunque también puede reconocerse a hombres en ciertos supuestos.

    ¿Cuándo conviene pedir la jubilación demorada?

    Cuando el autónomo tiene buena salud, sigue con actividad generadora de ingresos y su pensión base es suficientemente alta como para que el 4 % adicional por año sea significativo. Para una pensión de 1.200 €/mes, un año de demora añade 48 €/mes de por vida. Si la esperanza de vida supera los 10 años tras la jubilación, el balance es positivo desde el punto de vista actuarial. La cantidad alzada puede interesar si se prevé una vida activa corta o si hay una inversión concreta en mente.

    ¿Cuál es la pensión mínima de jubilación para autónomos en 2026?

    El importe mínimo garantizado en 2026 para jubilación ordinaria sin cónyuge a cargo, con independencia económica, es de 833,30 €/mes (en 14 pagas). Si la pensión calculada es inferior, el sistema complementa hasta ese mínimo, siempre que los ingresos totales del beneficiario no superen el límite de rentas establecido.

    ¿Los autónomos del RETA Mar tienen condiciones especiales?

    Sí. Los trabajadores por cuenta propia integrados en el Régimen Especial de Trabajadores del Mar (RETA Mar) tienen coeficientes reductores de edad vinculados al tipo de actividad y la peligrosidad de la pesca. En función de la actividad (altura, litoral, bajura), la edad efectiva de jubilación puede anticiparse entre 1 y 5 años sobre la ordinaria. La tramitación corresponde al Instituto Social de la Marina.


    Para planificar tu jubilación como autónomo en Toledo o Castilla-La Mancha

    La jubilación de autónomos tiene más variables de las que parece a primera vista: el histórico de bases, las lagunas, la modalidad elegida, el momento del hecho causante y la compatibilidad con la actividad pueden marcar diferencias de cientos de euros al mes de por vida.

    Si tienes una baja médica de larga duración o estás valorando el cese de actividad antes de llegar a la edad ordinaria, es importante analizar cómo afectan esos períodos a tu expediente de jubilación. Y si estás en los últimos años de actividad, revisar si conviene subir de tramo de cotización puede todavía mejorar la base reguladora.

    En Palencia Asesores analizamos tu historial de cotización, calculamos la pensión estimada según distintos escenarios y te orientamos sobre qué modalidad de jubilación se ajusta mejor a tu situación.

    ¿Te ayudamos con tu fiscalidad?

    En Palencia Asesores acompañamos a autónomos, pymes y profesionales con asesoría fiscal, laboral y mercantil.

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  • Baja médica del autónomo: incapacidad temporal en RETA

    Baja médica del autónomo: incapacidad temporal en RETA

    Resumen rápido: la incapacidad temporal (IT) del autónomo cubre la pérdida de ingresos cuando la enfermedad o el accidente te impide trabajar. En enfermedad común, la prestación arranca el cuarto día de baja al 60 % de la base reguladora y sube al 75 % desde el día 21. En accidente de trabajo o enfermedad profesional, se percibe desde el día siguiente a la baja directamente al 75 %. La cuota de la Seguridad Social se sigue pagando durante toda la IT.

    Para no perder prestación por un parte mal presentado o por cuotas impagadas durante la baja, conviene apoyarse en un asesor especializado en autónomos.

    A continuación encontrarás los requisitos, los plazos de solicitud, la tabla de porcentajes por días y los errores más habituales que retrasan o bloquean el cobro de esta prestación.


    Qué es la incapacidad temporal en el RETA

    La incapacidad temporal es la prestación económica que sustituye, de forma parcial, los ingresos del autónomo cuando una situación de salud le impide desarrollar su actividad. No es un permiso voluntario: requiere baja médica expedida por el médico del Sistema Público de Salud o por la Mutua colaboradora con la Seguridad Social.

    Existen cuatro contingencias que generan derecho a IT en el RETA:

    • Enfermedad común: cualquier patología que no tenga relación directa con el trabajo (gripes, cirugías electivas, enfermedades crónicas reagudizadas, problemas de salud mental, etc.).
    • Accidente no laboral: lesión producida fuera del entorno de trabajo y sin conexión con la actividad profesional.
    • Accidente de trabajo: lesión corporal que sufre el autónomo con ocasión o como consecuencia del ejercicio directo de su actividad.
    • Enfermedad profesional: enfermedad contraída como resultado de la actividad habitual del autónomo y recogida en el cuadro del Real Decreto 1299/2006.

    La distinción entre contingencias comunes y profesionales importa porque el periodo de carencia, los plazos de percepción y la entidad pagadora (Mutua o INSS) difieren en cada caso.

    Requisitos para cobrar la baja médica como autónomo

    Para tener derecho a la prestación por incapacidad temporal en el RETA deben cumplirse dos condiciones básicas:

    1. Estar en alta en el RETA en el momento de la baja. No es suficiente haber estado dado de alta en el pasado: el alta debe ser efectiva el día en que se produce la situación causante.

    2. Estar al corriente de pago de las cuotas. La Seguridad Social verifica que no existen deudas pendientes. Si las hay, se puede regularizar antes de presentar la solicitud, pero el cobro se suspende hasta que se acredita el pago.

    Periodo de carencia en enfermedad común. Adicionalmente, para las contingencias comunes —enfermedad común y accidente no laboral— se exige haber cotizado al menos 180 días en los 5 años anteriores a la baja. Este requisito no se aplica en accidente de trabajo ni en enfermedad profesional: en esos casos se cobra desde el primer momento independientemente del tiempo cotizado.

    Cuando el autónomo tiene la cobertura de contingencias profesionales con una Mutua colaboradora —obligatoria para todos los autónomos del RETA desde el 1 de enero de 2019—, es la Mutua quien gestiona y abona la prestación de IT derivada de accidente de trabajo y enfermedad profesional. Las contingencias comunes las gestiona también la Mutua si así lo eligió el autónomo en el momento del alta, o el INSS si optó por quedarse con el Instituto Nacional de la Seguridad Social.

    Cuantía de la prestación: porcentajes y días

    La cantidad diaria que percibe el autónomo durante la baja se calcula sobre la base reguladora, que equivale a la base de cotización mensual del mes anterior a la baja dividida entre 30.

    Aquí radica la importancia de elegir una base de cotización adecuada al declarar el tramo de cuotas de autónomos: una base mínima genera una prestación diaria baja. Un autónomo en el tramo 1 (base ≈ 653 €/mes) percibiría en torno a 13 €/día durante los primeros 20 días, mientras que uno en el tramo 10 (base ≈ 1.045 €/mes) percibiría unos 21 €/día.

    Tabla de cuantías según día de baja y tipo de contingencia

    Situación Desde el día Porcentaje base reguladora
    Enfermedad común / Accidente no laboral 1, 2 y 3 0 % (no se percibe nada)
    Enfermedad común / Accidente no laboral 4 al 20 60 %
    Enfermedad común / Accidente no laboral Desde el 21 75 %
    Accidente de trabajo / Enfermedad profesional Desde el día siguiente a la baja 75 %

    Los tres primeros días de baja por contingencias comunes no generan prestación económica. No son días «de espera» que se compensen después: sencillamente no se cobran. Es uno de los argumentos para valorar la cobertura voluntaria de la Mutua en contingencias comunes, ya que algunas mutuas ofrecen coberturas complementarias que reducen o eliminan ese periodo sin prestación mediante pólizas adicionales.

    Cobertura obligatoria de contingencias profesionales

    Desde el 1 de enero de 2019, todos los autónomos dados de alta en el RETA tienen obligación de cubrir las contingencias profesionales (accidente de trabajo y enfermedad profesional) con una Mutua colaboradora. No es posible mantener exclusivamente la cobertura del INSS para estas contingencias.

    Esta obligación supone que la Mutua gestiona directamente la IT por accidente laboral, incluyendo la emisión de la baja, los partes de confirmación y el pago de la prestación. Es importante tener identificada cuál es la Mutua asignada antes de que se produzca cualquier siniestro.

    Cómo solicitar la baja médica

    El proceso tiene varios pasos secuenciados con plazos estrictos:

    1. Obtener el parte de baja médica. El médico del Sistema Público de Salud (atención primaria u hospitalaria) o el médico de empresa de la Mutua expide el parte de baja. En accidente de trabajo se acude directamente a las instalaciones de la Mutua.

    2. Comunicar la baja a la Mutua o al INSS. El autónomo tiene un plazo de 15 días naturales desde la fecha de baja para presentar la solicitud de prestación acompañada del parte médico. Si se supera este plazo, no se pierde el derecho, pero los días anteriores a la presentación tardía pueden quedar sin cobertura económica.

    3. Presentar partes de confirmación cada 7 días. El médico emite partes de confirmación de la baja con una periodicidad que depende de la duración estimada de la incapacidad. Como norma general, se presentan cada 7 días naturales ante la Mutua o el INSS. No hacerlo puede dar lugar a la extinción de la prestación por abandono.

    4. Parte de alta médica. Cuando el facultativo considera que el autónomo está en condiciones de reanudar su actividad, emite el parte de alta. La prestación cesa el día indicado en dicho parte.

    Duración máxima de la incapacidad temporal

    La IT tiene una duración máxima de 365 días naturales desde la baja inicial. Superado ese plazo, el INSS puede prorrogar la situación durante 180 días adicionales cuando se estime que el autónomo puede recuperarse en ese tiempo.

    Agotada también la prórroga (545 días totales), caben dos desenlaces:

    • Alta médica con o sin lesiones permanentes no invalidantes.
    • Inicio del expediente de incapacidad permanente (IP), que puede dar lugar a incapacidad permanente parcial, total, absoluta o gran invalidez, cada una con efectos distintos sobre la actividad profesional y la pensión.

    Durante la tramitación del expediente de IP puede reconocerse una prórroga extraordinaria de hasta 6 meses adicionales, de modo que el autónomo no queda sin prestación mientras se resuelve su situación.

    Recaída antes de 6 meses

    Si el autónomo sufre una recaída dentro de los 6 meses siguientes al alta por la misma o similar causa, la nueva baja se considera continuación de la anterior y no una IT nueva. Esto tiene consecuencias directas:

    • No se reinicia el periodo sin prestación (los primeros 3 días en contingencias comunes ya se cumplieron en la baja anterior).
    • El cómputo de días máximos (365 + 180) sigue corriendo desde la baja original, no desde la recaída.
    • La base reguladora se calcula sobre la base de cotización del mes anterior a la baja inicial, no de la recaída.

    Si la recaída se produce después de 6 meses desde el alta, se trata como una IT nueva con sus propios periodos de carencia y cómputo.

    Qué pasa con la cuota durante la baja

    Esta es la pregunta que genera más sorpresa entre los autónomos: la cuota mensual al RETA se sigue pagando íntegramente mientras dura la incapacidad temporal, independientemente de si se cobra o no la prestación y de cuántos días lleva la baja.

    No existe ningún mecanismo automático de exoneración de cuotas por IT en el RETA. La única excepción conocida es la cuota cero o bonificación extraordinaria que algunas comunidades autónomas han articulado para situaciones concretas, pero no es una medida de alcance general en 2026.

    Por tanto, durante la baja el autónomo asume simultáneamente:

    • El cobro de la prestación (desde el 4.º día en contingencias comunes, desde el 2.º día en profesionales).
    • El pago íntegro de la cuota mensual del RETA.

    Para quien está en el tramo 7 o superior y la baja se prolonga semanas, la diferencia entre lo que cobra y lo que paga puede ser relevante. Es uno de los motivos por los que planificar la base de cotización con criterio —no solo a la baja para pagar menos— tiene impacto directo en la cobertura real. Consultar con un asesor antes de reducir la base puede evitar situaciones de infraprotección en el peor momento.

    Si tienes dudas sobre tu tramo actual o quieres revisar si te conviene subir la base antes de finalizar el año, puedes ver la tabla de cuotas de autónomos 2026 y tramos o ponerte en contacto con el despacho.

    Compatibilidad con el mantenimiento de la actividad económica

    El autónomo puede mantener una actividad económica reducida durante la IT, pero únicamente si:

    1. El médico considera que el estado de salud lo permite sin riesgo para la recuperación.
    2. Se comunica formalmente a la Mutua o al INSS antes de reanudar cualquier actividad.

    No se trata de una compatibilidad automática. Mantener la actividad sin comunicación previa puede dar lugar a la extinción de la prestación y a la reclamación de las cantidades percibidas indebidamente. La Mutua puede realizar comprobaciones y, si constata actividad no declarada, el INSS queda habilitado para iniciar un expediente de devolución.

    La comunicación no implica que se vaya a denegar la prestación: en muchos casos, una actividad de supervisión mínima o de atención puntual a clientes es compatible con la IT. Lo que no es compatible es la incompatibilidad entre lo declarado (baja total) y lo verificado (actividad normal).

    Diferencias con otras prestaciones para autónomos

    La baja médica es distinta de otras coberturas de la Seguridad Social para autónomos:

    • Cese de actividad (paro de autónomos): cubre la pérdida de ingresos por cierre del negocio, no por enfermedad. Ambas son incompatibles entre sí: si estás en IT no puedes solicitar el cese de actividad, y viceversa. Puedes ver los requisitos en detalle en nuestro artículo sobre el paro de autónomos o cese de actividad.
    • Maternidad y paternidad: la prestación por nacimiento y cuidado de menor (baja de paternidad del autónomo) tiene sus propios porcentajes —100 % de la base reguladora— y su propia duración. No se rige por las mismas reglas que la IT por enfermedad, aunque la gestionan la misma Mutua o el INSS.
    • Jubilación: no hay ninguna relación directa entre la IT y la jubilación del autónomo, salvo el hecho de que los días en IT cotizan a efectos de pensión.

    Errores frecuentes que retrasan el cobro

    En la gestión de bajas médicas de clientes del despacho detectamos los mismos problemas de forma recurrente:

    1. No comunicar la baja a la Mutua en los 15 días. Es el error más habitual. El parte médico en mano no activa automáticamente la prestación: hay que presentar la solicitud formal. Pasado el plazo, se pierden los días anteriores a la presentación.

    2. Mantener actividad sin comunicación previa. Aunque la actividad sea mínima —revisar un correo, firmar un documento, dar instrucciones a un empleado—, si no se ha comunicado formalmente a la Mutua puede considerarse incompatible con la baja.

    3. No aportar partes de confirmación en plazo. Cada 7 días el médico debe emitir el parte de confirmación. No presentarlo ante la Mutua puede generar interrupciones en el pago.

    4. Asumir que la cuota se suspende automáticamente. Como hemos visto, no es así. La cuota sigue domiciliada y se carga en la cuenta. El autónomo que da por sentado que no se cobrará puede encontrarse con deuda acumulada.

    5. Confundir la Mutua de IT con el SEPE. El Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE) gestiona el cese de actividad, no la incapacidad temporal. La IT la gestiona siempre la Mutua o el INSS, nunca el SEPE.


    Preguntas frecuentes

    ¿Qué pasa con la cuota de autónomo durante la baja médica?

    La cuota mensual del RETA se sigue pagando íntegramente durante toda la incapacidad temporal. No existe exoneración automática por enfermedad. El autónomo cobra la prestación desde el cuarto día, pero continúa abonando su cuota como si estuviera trabajando.

    ¿La baja por maternidad o paternidad funciona igual que la baja médica?

    No. La prestación por nacimiento y cuidado de menor cotiza al 100 % de la base reguladora desde el primer día, sin periodo de carencia de 3 días sin prestación. La IT por enfermedad común empieza al 60 % desde el cuarto día. Son prestaciones distintas con reglas distintas, aunque ambas se gestionan con la Mutua o el INSS.

    ¿Una recaída cuenta como baja nueva?

    Depende del plazo. Si la recaída ocurre dentro de los 6 meses siguientes al alta médica por la misma causa, se considera continuación de la baja anterior: no se reinicia el cómputo ni el periodo sin prestación. Si pasan más de 6 meses, es una IT nueva con todos sus plazos y requisitos de carencia desde el inicio.

    ¿El accidente de trabajo tiene una cobertura diferente?

    Sí. En accidente de trabajo y enfermedad profesional la prestación arranca el día siguiente a la baja al 75 % de la base reguladora, sin los tres días iniciales sin prestación ni el periodo de carencia de 180 días cotizados. Desde 2019 todos los autónomos del RETA tienen obligatoriamente cubierta esta contingencia con una Mutua.

    ¿Qué pasa si no tengo los 180 días cotizados y caigo enfermo?

    En enfermedad común y accidente no laboral, no cumplir el requisito de 180 días cotizados en los 5 años anteriores a la baja implica no tener derecho a la prestación por IT. No se puede cobrar la baja médica, aunque sí se sigue pagando la cuota. Por eso es especialmente importante no interrumpir el alta en el RETA de forma precipitada si existe riesgo de necesitar esta cobertura a corto plazo.

    ¿Se puede mantener algo de actividad económica durante la baja?

    Sí, pero con condiciones estrictas: el médico debe considerar que la salud lo permite y es obligatorio comunicarlo formalmente a la Mutua o al INSS antes de reanudar cualquier tarea. Sin comunicación previa, la Mutua puede extinguir la prestación y reclamar las cantidades cobradas durante el periodo en que se constató actividad.

    ¿Qué diferencia hay entre la Mutua y el SEPE en caso de baja?

    Son entidades completamente distintas. La Mutua (o el INSS) gestiona la incapacidad temporal por enfermedad o accidente. El SEPE gestiona el cese de actividad («paro de autónomos»), que cubre el cierre del negocio por causas económicas u objetivas. Ambas prestaciones son incompatibles: no se pueden cobrar simultáneamente, y mezclar los trámites entre una y otra es fuente de retrasos y errores frecuentes.

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  • Paro de autónomos: prestación por cese de actividad en 2026

    Paro de autónomos: prestación por cese de actividad en 2026

    Resumen rápido: los autónomos que cesan su actividad de forma involuntaria pueden acceder a la prestación por cese de actividad, el equivalente al paro para trabajadores por cuenta propia. La cuantía es el 70 % de la base reguladora media de los últimos 12 meses y puede durar entre 4 y 24 meses según los años cotizados. La solicitud no va al SEPE, sino a la Mutua Colaboradora con la Seguridad Social, y el plazo es de un mes desde la baja en el RETA.

    Acreditar el cese involuntario y reunir la documentación a tiempo es clave para cobrar la prestación; en la asesoría para autónomos te acompañamos en todo el proceso.

    A continuación explicamos los requisitos, las causas de cese que reconoce la ley, cuánto se cobra, cuánto dura y qué documentación hace falta para no perder la prestación por errores evitables.

    Qué es la prestación por cese de actividad

    La prestación por cese de actividad —conocida popularmente como «paro de autónomos»— está regulada en el Título V del Real Decreto Legislativo 8/2015 (Ley General de la Seguridad Social) y desarrollada reglamentariamente por el Real Decreto 1541/2011, con modificaciones posteriores relevantes introducidas por la Ley 6/2017 (Ley de Reformas Urgentes del Trabajo Autónomo) y la Ley 14/2022.

    Su objeto es proteger al trabajador autónomo cuando, por causas ajenas a su voluntad, se ve obligado a poner fin a su actividad económica. A diferencia del desempleo de los trabajadores por cuenta ajena, no se gestiona a través del SEPE sino de la Mutua Colaboradora a la que el autónomo tenga adscrita la cobertura por contingencias profesionales.

    Desde el 1 de enero de 2019, la cobertura por cese de actividad es obligatoria para todos los autónomos del RETA. Ya no es posible renunciar a ella al darse de alta. Esto significa que cualquier autónomo dado de alta con posterioridad a esa fecha —o que ya lo estuviera— cotiza automáticamente por esta contingencia y puede acceder a la prestación si cumple el resto de requisitos.

    Requisitos para acceder al paro de autónomos

    La Seguridad Social exige cumplir cinco condiciones de forma simultánea en la fecha del cese:

    1. Estar dado de alta en el RETA con la cobertura por cese de actividad, que como se ha indicado es obligatoria desde 2019.
    2. Haber cotizado al menos 12 meses continuados e inmediatamente anteriores al cese. No sirven periodos no contiguos ni cotizaciones del RETA Mar o del Sistema Especial Agrario salvo que se hayan integrado en el régimen general.
    3. Encontrarse en situación legal de cese, es decir, acreditar documentalmente que el cese es involuntario y encuadrable en alguna de las causas previstas por la ley (ver apartado siguiente).
    4. No haber alcanzado la edad ordinaria de jubilación, salvo que el autónomo no tenga acreditado el periodo de carencia suficiente para causar derecho a pensión contributiva.
    5. Hallarse al corriente en el pago de cotizaciones a la Seguridad Social. Si existe deuda, la Mutua puede invitar al autónomo a regularizarla antes de resolver la solicitud; si no lo hace en el plazo indicado, la solicitud se desestima.

    El cumplimiento de los 12 meses cotizados es el requisito que más solicitudes hace fracasar. Deben ser los 12 meses inmediatamente anteriores a la baja en el RETA: si entre la baja y el alta anterior hay un mes de interrupción, el contador vuelve a cero.

    Si estás en tarifa plana de autónomos, debes saber que esos meses cuentan como cotizados a efectos del cese de actividad, aunque la cuota pagada haya sido de 80 €.

    Causas válidas de cese de actividad

    La ley enumera de forma taxativa las situaciones que se consideran «situación legal de cese». No basta con cesar; hay que encuadrarlo en una de estas causas y documentarla:

    Motivos económicos, técnicos, productivos u organizativos

    Es la causa más frecuente. Requiere acreditar pérdidas económicas en la actividad durante un año completo que superen el 10 % de los ingresos obtenidos en ese ejercicio, excluido el primer año de inicio de actividad. No es suficiente con una caída de facturación sin pérdidas reales contabilizadas.

    También dan derecho al cese en esta categoría la existencia de ejecuciones judiciales sobre el patrimonio del autónomo que le impidan continuar la actividad, y la tramitación de un concurso de acreedores del propio autónomo.

    Fuerza mayor

    Catástrofes naturales, siniestros graves u otras circunstancias externas que destruyen irreversiblemente los medios de producción necesarios para la actividad.

    Pérdida de licencia administrativa

    Cuando la actividad estaba condicionada a una licencia o autorización administrativa y esta se revoca por causa no imputable al autónomo.

    Violencia de género

    La autónoma víctima de violencia de género puede acogerse a la prestación por cese cuando la situación le obligue a abandonar la actividad.

    Divorcio o acuerdo de separación matrimonial

    Cuando el autónomo participa en una sociedad familiar y el divorcio o la separación le obliga a ceder su posición en la misma, siempre que ello suponga el fin efectivo de su actividad económica principal.

    Cuantía de la prestación: cuánto se cobra

    La prestación por cese de actividad se calcula sobre la base reguladora, que es la media de las bases de cotización por contingencias profesionales de los 12 meses continuados e inmediatamente anteriores a la situación legal de cese.

    La cuantía es el 70 % de esa base reguladora.

    La ley establece límites mínimos y máximos vinculados al IPREM (Indicador Público de Renta de Efectos Múltiples), cuyo valor mensual en 2026 es de 600,00 €:

    • Cuantía mínima: el 80 % del IPREM cuando el autónomo no tiene hijos a cargo (≈ 480 €/mes). Con uno o más hijos a cargo el mínimo sube al 107 % del IPREM (≈ 642 €/mes).
    • Cuantía máxima: varía según el número de hijos a cargo:
    • Sin hijos: 175 % del IPREM (≈ 1.050 €/mes).
    • Con un hijo: 200 % del IPREM (≈ 1.200 €/mes).
    • Con dos o más hijos: 225 % del IPREM (≈ 1.350 €/mes).

    Durante el tiempo que se percibe la prestación, la Mutua ingresa también la cotización a la Seguridad Social correspondiente a las contingencias comunes, lo que significa que el autónomo mantiene cobertura sanitaria y se le computan meses a efectos de jubilación sin tener que pagar la cuota del RETA.

    Para quienes tengan dudas sobre la base de cotización que les corresponde según sus rendimientos netos, es relevante saber que una base de cotización más alta se traduce directamente en una base reguladora mayor y, por tanto, en una prestación más elevada.

    Duración de la prestación por cese de actividad

    La duración depende de los meses cotizados por cese de actividad acumulados a lo largo de toda la vida laboral del autónomo, no solo de los 12 últimos meses. La escala es la siguiente:

    Meses cotizados por cese de actividad Meses de prestación reconocidos
    De 12 a 17 meses 4 meses
    De 18 a 23 meses 6 meses
    De 24 a 29 meses 8 meses
    De 30 a 35 meses 10 meses
    De 36 a 42 meses 12 meses
    De 43 a 47 meses 16 meses
    48 o más meses 24 meses

    La prestación máxima de 24 meses (2 años) solo se alcanza con 48 meses cotizados —4 años de alta en el RETA con la cobertura activa—. Un autónomo que se dio de alta en 2019 y cesa en 2026 habrá acumulado en torno a 84 meses, por lo que tendría derecho al máximo si el resto de requisitos se cumplen.

    Cómo solicitar la prestación: Mutua, plazos y documentos

    A quién se solicita

    La solicitud se presenta ante la Mutua Colaboradora con la Seguridad Social a la que el autónomo tenga adscrita la cobertura. No existe gestión a través del SEPE (ese organismo gestiona el desempleo de trabajadores por cuenta ajena, no el cese de autónomos).

    Si no se recuerda a qué Mutua se está adscrito, puede consultarse en el portal Importass de la Seguridad Social con certificado digital o Cl@ve.

    Plazo: un mes improrrogable

    La solicitud debe presentarse en el plazo de un mes desde la fecha de baja en el RETA. Este plazo es determinante: si se presenta fuera de plazo, la prestación se deniega, salvo que concurra causa de fuerza mayor justificada. No hay prórroga automática.

    Lo recomendable es presentar la solicitud el mismo día de la baja o los días siguientes, reuniendo previamente la documentación.

    Documentación necesaria

    1. Impreso de solicitud facilitado por la Mutua o descargable en su web.
    2. Certificado de baja en el RETA (Modelo TA.0521 de baja o resolución de la TGSS).
    3. Documentación acreditativa de la causa de cese:
      – Para pérdidas económicas: cuentas anuales (balance + cuenta de pérdidas y ganancias) de los dos últimos ejercicios, firmadas por el autónomo o por el gestor, que muestren pérdidas superiores al 10 % de los ingresos.
      – Para ejecuciones judiciales: decreto de la ejecución o documentación equivalente.
      – Para concurso: auto de declaración de concurso.
      – Para pérdida de licencia: resolución administrativa de revocación.
    4. DNI o documento de identidad en vigor.
    5. Número de cuenta bancaria (IBAN) para el ingreso de la prestación.

    La Mutua puede solicitar documentación adicional en función de la causa alegada. Es habitual que pida también las últimas declaraciones trimestrales de IVA (modelos 303) y la declaración anual de IRPF para cruzar los datos de la pérdida declarada.

    Compatibilidades e incompatibilidades

    Durante la percepción de la prestación, el autónomo no puede desarrollar ninguna actividad por cuenta propia que requiera estar dado de alta en el RETA. Si vuelve a darse de alta, la prestación se extingue desde la fecha de la nueva alta.

    Es compatible con el trabajo por cuenta ajena a tiempo parcial en algunos supuestos regulados por la Ley 14/2022 (compatibilidad con trabajo a tiempo parcial y reducción proporcional de la prestación), aunque los detalles de cada caso deben valorarse individualmente.

    En situación de pluriactividad —autónomo que cotizaba simultáneamente en el RETA y en el Régimen General— el cese de la actividad por cuenta propia da derecho a la prestación por cese si se cumplen los requisitos propios del RETA, con independencia de la situación laboral por cuenta ajena.

    Para quienes vienen de una situación de pluriactividad con trabajo por cuenta ajena, es importante no confundir la prestación por cese de actividad (gestionada por la Mutua) con la prestación por desempleo ordinaria (gestionada por el SEPE).

    Errores frecuentes que hacen perder la prestación

    Tras el análisis de expedientes, los motivos de denegación más habituales son los siguientes:

    1. Alegar caída de facturación sin acreditar pérdidas contables. La ley exige pérdidas reales que superen el 10 % de los ingresos, no una reducción de ingresos. Un autónomo cuyos ingresos bajan de 60.000 € a 40.000 € pero sigue teniendo beneficio no cumple este requisito.
    2. Baja voluntaria sin causa documentada. Si el autónomo cierra porque quiere cambiar de actividad, traspasar el negocio o retirarse sin que concurra una de las causas tasadas, no hay derecho a la prestación.
    3. Presentar la solicitud fuera del plazo de un mes. Es el error más costoso: la Mutua deniega directamente sin entrar en el fondo. El plazo empieza a contar desde la baja en el RETA, no desde que se toma la decisión de cerrar.
    4. No estar al corriente de pagos. Si hay cuotas pendientes con la TGSS en el momento de la solicitud y no se regulariza en el plazo que concede la Mutua, la solicitud se desestima aunque el cese sea legítimo.
    5. Confundir el periodo cotizado con el tiempo de alta. Solo cuentan los meses en que se ha cotizado con la cobertura por cese activa. Los meses anteriores a 2019 —cuando la cobertura era voluntaria— solo cuentan si el autónomo la había contratado expresamente.

    Preguntas frecuentes sobre el paro de autónomos

    ¿Basta con que mi facturación haya bajado mucho para cobrar el paro?

    No. La ley exige pérdidas económicas documentadas que superen el 10 % de los ingresos del ejercicio. Una bajada de facturación que no genere pérdidas contables (porque también han bajado los gastos) no da derecho a la prestación.

    ¿Puedo volver a darme de alta como autónomo después de agotar la prestación?

    Sí. El hecho de haber cobrado la prestación no impide una nueva alta en el RETA. Eso sí, el contador de meses cotizados para un futuro cese vuelve a empezar desde cero: habrá que acumular de nuevo al menos 12 meses antes de poder causar derecho.

    ¿La prestación por cese de actividad existe también en el RETA Mar y en el Sistema Especial Agrario?

    El RETA Mar cuenta con un régimen especial de prestación por cese de actividad con particularidades propias (gestionado a través del ISM). El Sistema Especial Agrario integrado en el Régimen General tiene su propio mecanismo. Si has cotizado en distintos regímenes, la valoración requiere revisar cada situación individualmente.

    ¿La prestación es incompatible con cualquier actividad económica?

    Con actividades por cuenta propia que requieran alta en el RETA, sí es incompatible. La Ley 14/2022 introdujo una compatibilidad limitada con trabajo por cuenta ajena a tiempo parcial, con reducción proporcional de la cuantía. Desarrollar cualquier actividad por cuenta propia durante la prestación implica la extinción inmediata.

    ¿Se puede cobrar la prestación en un único pago («pago único»)?

    La Ley General de la Seguridad Social no contempla el pago único (capitalización) para la prestación por cese de actividad, a diferencia de lo que ocurre con la prestación por desempleo del SEPE. La prestación se percibe mensualmente durante el periodo reconocido.

    ¿Qué ocurre en una situación de pluriactividad si ceso solo la actividad autónoma?

    El cese de la actividad por cuenta propia genera derecho a la prestación por cese de actividad si se cumplen los requisitos del RETA, con independencia de que se mantenga el trabajo por cuenta ajena. La cuantía y duración se calculan exclusivamente sobre las cotizaciones por cese de actividad del RETA, sin que afecte la cotización por desempleo del Régimen General.

    ¿Qué pasa con las cotizaciones si solicito la prestación pero no llego a 12 meses cotizados?

    Si no se alcanza el periodo mínimo de 12 meses cotizados de forma continuada e inmediatamente anteriores al cese, no hay derecho a la prestación. Las cotizaciones ya realizadas no se devuelven —forman parte del sistema—, pero tampoco se pierden: se acumulan para futuros periodos, de modo que si el autónomo vuelve a darse de alta y cesa de nuevo cumpliendo los requisitos, el histórico completo de meses cotizados se tiene en cuenta para calcular la duración reconocida.


    Si tienes dudas sobre si tu situación encaja en alguna de las causas de cese o necesitas revisar tu historial de cotizaciones antes de presentar la solicitud, en el despacho analizamos cada caso con los datos reales del RETA. También puedes consultar nuestros artículos sobre baja médica de autónomos y jubilación de autónomos para completar el panorama de las prestaciones disponibles.

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